La lluvia, el fuego, una tormenta... son fenómenos que hoy en día podemos explicar, alejados totalmente de la fase mitológica que el ser humano en sus orígenes utilizaba para dar explicación a tales " misteriosos fenómenos".
Desde el punto de vista más analítico no existe el amor, no como algo mágico ,sino como una serie de procesos hormonales que crean una sensación de bienestar en nuestro cuerpo.
Ya Descartes, médico y filósofo de profesión, describía a la Glándula pineal, hipófisis más comunmente conocida ,como el punto en el que se unía el alma y el cuerpo en su teoría, y en realidad es el cerebro la sede en la que se funde lo concreto y lo abstracto, lo romántico con la fría realidad, la perfección de la máquina humana como un sistema y los más profundo sentimientos que no son sino resultado del sistema límbico, nuestro cerebro emocional.
Cuesta comprender que lloramos, reímos, nos sentimos bien porque simplemente hay una alteración en las concentraciones hormonales, y cuesta y duele ver, como alguien a quién quieres, con quién has vivido muchas cosas, que probablemente te ha enseñado a ser quién eres y ha influido en tu formación como persona, de repente te deje de recordar.
Es algo que me crea pavor, cuando miras a esa persona a los ojos, y en sus ojos, no ves los sentimientos hacia tí, que simplemente ha dejado de recordar, que quizá ahora se crea aquél valiente soldado que un día fue y luchó en una guerra por defender la justicia, que le de por preguntar por su mujer ya fallecida, que no recuerde a sus hijos, que coja a su nieto al que sacaba a pasear no hacía mucho al parque y no lo reconozca. Es la historia de las expectativas rotas de mucha gente, la de la nieta que soñó con que su abuelo le viera acabar la carrera y pudiera hacer por su vida todo lo que estuviera en su mano, la misma que soñó con que el día que se casara su abuelo fuera a la boda. En aquella boda a la que también acudía su tía.
Es la historia de unas neuronas que se cansaron y decidieron empezar a morirse, llevándose con ellas toda la esencia humana, todos los recuerdos, su identidad, su familia, todo lo que buscó y luchó durante nueve décadas es la historia de la fisiología que se rebeló y quiso atacar corazones, mientras yo miraba de nuevo para otro lado por no ver lo que había,refugiándose en sus novelas en un empeño por no morir nunca, por lo menos en la memoria humana.
4 comentarios
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Es muy, pero que muy duro lo que tiene que vivir esa persona y las que la rodean.
Por experiencia sé que cuando alguien "pierde la cabeza" o la memoria es como si hubiese muerto en vida.
Mis mejores deseos.
Siento que tengas que pasar por ese mal trago.
hola yptea...bueno yo ya lo vivi una vez aunque era pequeña..ahora aunque esta en fase de inicio me da pavor la situación pero bueno...es ley de vida supongo hay gente que no puede decir que haya vivido tanto. Gracias un fuerte abrazo
¡¡Hola!! Acuérdate de las mariposas y sabrás quién soy. Este es mi nuevo blog.
Besetes y sonrisas.
ytea siento que tu tambien hayas tenido que pasar por ello pero bueno... se intenta hacer llevadero... un fuerte abrazo